BONITA MAÑANA

bonita mañana

Emilio es un cofrade de los que llamamos ejemplar. No creo que sea necesario explicar más. Es de esos cofrades que, a los que somos algo más jóvenes, nos encanta charlar con ellos, de los que son capaces de transportarte años atrás con solo contarte una vivencia, un recuerdo o un ejemplo de lo que eran las hermandades en épocas no muy lejanas.

Emilio ya tiene una edad y sigue preocupado por su formación como católico, es admirable. No deja de aprender. Pero sobre todo, ahora que puede, le gusta observar, mirar, comprobar las cosas por si mismo y sacar sus propias conclusiones, más allá de lo que cuenten en los medios de comunicación y en las redes sociales, porque aunque, como digo, tiene su edad, Emilio es un hombre de su tiempo.

El otro día, en una de estas conversaciones que tanto me gustan tener con él, hablábamos del jueves del Corpus, de esa bonita mañana. Me decía, entre otras muchas cosas, que él tuvo que irse algo retirado del centro (vive en Nervión…), pero que le encanta visitar las parroquias del casco histórico, que por su antigüedad, tienen la suerte de tener capillas Sacramentales, donde se puede rezar con más tranquilidad y más recogimiento, dedicando al Santísimo esos ratitos que le encantan.

Cuando reza le gusta sentarse después en los bancos de las naves centrales a contemplar la belleza de las edificaciones, altares, imágenes y el arte que encierran estas iglesias, que intenta no repetir para conocer mejor el patrimonio de la ciudad. Me comentaba que en casi todas residen hermandades de penitencia y que le daba mucha pena ver cómo las pocas personas que entraban en estas parroquias iban directamente a ver a su Cristo o a su Virgen y ni siquiera echaban una miradita de reojo al Sagrario.

Él está felizmente jubilado, tiene tiempo y es muy observador, y el otro día me soltó una bofetada de realidad con una tranquilidad que aún resuena en mis adentros: “¡Qué bonita mañana la del Jueves de Corpus! ¡Qué bonita mañana la del Domingo de la festividad en los barrios! Pero qué solo está el Sagrario todo el año, cuando no hay pasos, ni bandas ni cirios para lucirse…”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s