SE ACABÓ

se acabo

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Se acabó, ya no es hora de hablar del Martes Santo. Olvidemos por unas semanas -por una semana- las medidas físicas, los minutos, los metros, dejemos eso a los diputados mayores y nosotros dediquémonos a las medidas del corazón: a disfrutar de la semana de Pasión, a vivir el domingo del pregón, a verla por donde me gusta, a llegar a tiempo a aquella ‘revirá’ que no me pierdo nunca, a esperar a aquella hermandad donde siempre…

Se acabó, ya no es hora de hablar de los hermanos mayores, de su protagonismo y de la ‘política’ cofradiera. Dediquémonos a la política del amor, a nuestros hermanos, a disfrutar del reencuentro con aquel compañero de tramo que solo veo de año en año, a compartir trabajadera y sudor con los que quiero, a ver esa entrada tardía que todos los años veo junto a los mismos amigos…

Se acabó, ya no es hora de webs, libros, revistas, propaganda y merchandising cofrade. Centrémonos en el programa, en disfrutar con nuestros hijos, padres o amigos planeando la jornada, en meter los pies en agua al llegar a casa, en la conversación de las sillas con los vecinos de siempre, en hacer ver a los demás a Dios por las calles…

Vamos a disfrutar de nuestra peculiar manera de conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo y olvidémonos de lo que la envuelve. Disfruta, vive tu hermandad, haz tu estación de penitencia de manera sincera, acude a los cultos que prescribe nuestra Iglesia, tolera, enseña, reza, aprende, sonríe, ama…

Se acabó la espera. Amigos, ahora sí, esto ya está aquí, disfrutémoslo. Nos vemos de nuevo por esta manigueta cuando estemos celebrando su Resurrección.

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