EL MARTES DE BABEL

el martes de babel

En ese entonces se hablaba un solo idioma en toda Sevilla y los cristianos habían encontrado una celebración de la Semana Santa donde dar culto a Dios de manera pública.

Un día se dijeron unos a otros: “Vamos a crear sociedades mercantiles con actos sociales, casas de hermandad que sustituyan al templo y desfiles culturales multitudinarios y atractivos”. Fue así como hicieron numerosas sus hermandades y procesiones, pero vacías de contenido. Luego dijeron: “Constituyamos órganos de poder que permitan que nos vanagloriemos nosotros mismos, que sean tan grandes e influyentes que nos olvidemos del cielo y así nos haremos famosos y visibles”.

Pero el Señor bajó para observar la ciudad y la celebración de la Semana Santa que los hombres estaban construyendo y se dijo: “Todos quieren tener el poder y se han olvidado de lo que verdaderamente celebran. Será mejor que bajemos para confundir sus idiomas para que no se entiendan entre ellos mismos y quizá se den cuenta de hasta donde han llegado”.

Y fue así como todo comenzó por el martes, donde dejaron de entenderse con el Consejo y con la Iglesia, que tampoco se entendían con ellos. Los periodistas dejaron de entenderse con las hermandades, achacando a los abonados de las sillas -con los que tampoco se entendían- el poder de influir en el Consejo. Tampoco lograban llegar a entendimiento el Consejo con los periodistas, y ambos con los cofrades, que usaban sus móviles para intentar cambiar lo que se construía sin éxito. Las demás hermandades dejaron de entenderse con las del martes, viendo el problema como ajeno, y entre todas las que no eran del martes también dejaron de entenderse como antes entre ellas. Las autoridades también hablaban otro idioma distinto, sin lograr entenderse con ninguno de los anteriores.

Cuando quisieron darse cuenta habían dejado de construir una celebración grandiosa y admirada donde Dios era el protagonista y estaban destruyéndola de tanto peso como quisieron añadirle al hacer al hombre el centro de la misma. Por eso fue allí donde el Señor confundió el idioma de toda la gente de Sevilla y les dispersó, haciéndoles ver que por alcanzar el poder terrenal se habían olvidado de Él que es quien verdaderamente reinará por siempre desde el Cielo, y Él, que es compasivo y misericordioso, para que no volvieran al error, les dejó para siempre, en idioma universal sevillano, a Rafa Serna y su Pregón.

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COFRADES CANSADOS

cofrades cansadosFoto: De Nazaret a Sevilla

 

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Y entre las muchas cosas que pasan, como siempre han pasado, últimamente pasa que los cofrades estamos cansados, y cada vez más.

Cada día que pasa me resulta más frecuente conversar con amigos que están tremendamente cansados de que no se hable de otra cosa que del Martes Santo, como otros años le tocó a la Madrugá. Es habitual ya -aunque para este caso, al ser un hecho adverso, no se emplee el término “de toa la vida”- que los meses previos a la Semana Santa, más allá incluso de la Cuaresma, casi exclusivamente oigamos noticias, comentarios y bulos sobre la Carrera Oficial y sus pormenores, amén de estrenos de marchas, claro.

Cada vez encuentro más cofrades retirados a la comodidad del culto semanal en su hermandad, de la vivencia de su fe a través de sus devociones personales y aclimatados a pasar por alto los tejemanejes de las altas esferas cofradieras, cada año más politizadas y más alejadas de Dios. Llegar a ocupar un cargo en tu hermandad, en el Consejo, debería ser un motivo para servir a tus hermanos o a nuestras hermandades y para acercarte más al Señor, y últimamente, en muchísimos casos, parece que solo sirve para acercarte más a la política, a los actos sociales y a la negociación que al Culto, a la Caridad y a la Formación.

Y lógicamente tiene que haber cofrades que dediquen su tiempo a organizar la Semana Santa, a cuadrar horarios e itinerarios, faltaría más, pero ¿se puede hacer con menos ruido? ¿Podemos poner a Dios en medio de este encargo? ¿Por qué hemos convertido en noticia cada reunión de diputados mayores? ¿Realmente son necesarios 30 comunicados todas las Cuaresmas? ¿Se intenta llegar a acuerdos o a desacuerdos cuando todo se habla por escrito y públicamente?

Cada vez somos más (este maniguetero se incluye) los cofrades cansados, muy cansados de la deriva que toman nuestras hermandades. Afortunadamente siempre tenemos al alcance de todos la Iglesia, el Sagrario, la Capilla, el Altar, donde encontrar descanso, donde buscar la paz y donde pedirle al Señor que nos llene de Amor, ese que, como decía ayer un buen amigo, es por el que nos van a juzgar al final.

ROMANCE DE SÁNCHEZ Y EL VOTO

romance de Sánchez y el voto

Yo me imagino, Pedrito,

este Domingo de Ramos,

y de verdad, no me explico,

cómo has llegado a pensarlo.

 

Yo ya no digo Sevilla,

caso del que ahora hablamos,

yo pienso en cualquier ciudad,

cualquier pueblo o cualquier barrio,

y veo a la borriquita,

paso que sale en “tos laos”,

con las figuras del pueblo

que las palmas han cambiado

por el sobre con su voto

al Pepé o a Ciudadanos.

 

Imagino al capataz,

al mayor de los hermanos,

al diputado mayor

o a ese fiscal de paso

cuando le llegue la carta

por correo certificado

que le anuncia oficialmente

que en el sorteo le ha tocado

ser presidente de mesa,

ser vocal o secretario…

imaginen, imaginen,

¡yo no quiero ni pensarlo!

 

¿Quién te asesora, Pedrito?

¿Quiénes son esos gregarios

que han llegado a concluir

que este Domingo de Ramos

es el mejor de los días

para pasarlo votando?

¿Cree quizá, señor Sánchez,

que todo el pueblo cristiano

tiende a votar a derechas

y estará con cirio en mano

con lo que no irá a votar

y el Pesoe saldrá ganando?

¿O quizá sus asesores,

sus ministros y allegados,

tras el éxito de Vox

aquí el diciembre pasado

piensan que en las cofradías

están los del Juez Serrano?

 

Permítame, señor Sánchez,

que, cofrademente hablando,

tenga el honor de decirle

que está usted equivocado.

 

Y si hablamos de Sevilla,

con la que aquí organizamos,

lo que ya sería la leche,

lo que colmaría el vaso,

es que añadamos un derbi

a este Domingo de Ramos

y encima nos suelte usted

que a ver qué hueco buscamos

para acudir a las urnas,

que ese día todos votamos.

Usted no conoce esto,

no sabe de qué está hablando,

¿no hay otra fecha, Pedrito?

¿habrá domingos al año?

 

Yo, por si acaso es verdad,

con mi compadre he “quedao”

que votamos por correo,

que nuestro voto es “sagrao”,

y si nos toca una mesa

porque lo digan los hados,

tiene mi compadre un primo

que es médico “jubilao”

y dice que en dos segundos

nos deja un parte “firmao”

¡y a vivir como otro año

este Domingo de Ramos!

Porque no nos quita nadie

ver salir al “Despojao”,

ni a la Amargura por Cuna,

ni ver al Cristo “sentao”

que sueña con una Estrella

que las Penas le ha “quitao”.

 

Que si, Pedrito, que si,

con la Iglesia hemos topado,

que a mí no me quita nadie

el mejor Domingo del año.

GRADO Y CEREZAL

logo GRADO CEREZAL pequeño sin fondo

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Y una de las cosas que va a pasar, en esta época que ahora se llama “precuaresma”, es que dos artistas del tamaño de Javier Grado y José Cerezal se van a unir para mostrar su arte en el Círculo Mercantil e Industrial en los próximos días.

Ambos son dos revolucionarios en lo suyo. Uno ha sabido innovar en el arte floral, más allá de las cofradías incluso, pero en estas sobre todo, pues no hace muchos años muy pocos podían imaginar un monte que no fuera de claveles, ni la variedad cromática que hoy existe en los exornos de nuestros pasos y altares, ni esos murales florales únicos, ni el “frito variado” que él ha acuñado y que es tan intentado como complicado de imitar. El otro nos muestra desde hace unos años una Semana Santa diferente, es el príncipe del color, ha sabido salir del barroquismo que envuelve a nuestras hermandades para mostrarnos a nuestros titulares tan distintos como reales, tan expresivos como originales y tan coloridos como sorprendentes, sin que pierdan un ápice de su unción.

CARTEL PEQ CEREZAL GRADOSon dos cachos de pan, dos “güenagente”, uno con sus genialidades y excentricidades y el otro con su Tourette y su simpatía. Se han unido dos genios, dos personas únicas, dos personajes excepcionales y dos talentos inimitables para exponer su arte, apoyados en una colección de enseres de nuestras cofradías que en muy pocas ocasiones vamos a tener la oportunidad de contemplar unidos en una misma sala: un palio al completo junto a un paso de gloria también al completo, hasta siete frontales de otros tantos palios de nuestra Semana Santa, más de 20 pinturas de Cerezal -la inmensa mayoría creadas para la ocasión- y exornos florales genuinos y exclusivos. Se han rodeado de amigos –ahí está Manolo Romero, Comisario de la exposición, y algunos otros que no andan muy lejos- que garantizan el cariño con que se está trabajando en todo lo referente a lo que se va a exponer, priostías que colaboran en estos días en el montaje, patrocinadores que aportan tanto como rodea a un evento de estas características o ese Círculo Mercantil que se ha convertido en el epicentro cofrade de los tres primeros meses de cada año.

Desde esta manigueta les invitamos a no perderse esta exposición que, según nos han dicho, va a ser capaz de mantener en un diálogo permanente el trabajo manual de un genio de la flor con las pinceladas originalísimas de un genio del color.