Martes Santo o otnaS sertaM

martes otnas

– Compadre, vaya tela la que hay “liá” con el Martes Santo, ¿no?

– Dios mío de mi “arma”, compadre, que no se aclaran.

– Pero digo yo: si el año pasado salió bien, ¿por qué no lo dejan, “joé”?

– No te enteras, compadre, que el que ha entrado de presidente ha dicho en la campaña que del revés “nanai”, que aquí “tos” moros o “tos” cristianos.

– ¿Y eso?

– Porque el hombre no ve bien que un día vaya “pacá”, el otro “pallá”, el otro otra vez “pacá”… “¡normá!”.

– ¿Y qué más le da?

– A él le da igual, compadre, pero ¿tú no ves que si les dice que si a estos ahora se reúne cualquier otro día de la semana y se ponen “tos” de acuerdo y hacen lo que les da la gana? ¿Entonces “pa” qué está él?

– Pero si el año pasado estaba “to er” mundo “mu” contento… ¡”po” déjalo!

– ¿Y por qué no han corrido otros años como el año pasado? ¡¿eh?! “Aaaaaaro”, como el año pasado era cosa suya…

– Eso también es verdad, compadre… pero ¿y la que se liaba en la Alfalfa?

– “¡Quillo!”, “po” mete en medio de San Esteban y San Benito una y ya está, ¿no? La del “Plantiná” mismo, que es cortita, la quitas del sábado y la metes ahí.

– Ojú, compadre, no des ideas, aunque si te pones a pensar… cambia la del “Plantiná” al martes por… la de la “Universidá” mismo, al sábado, que es mu larga y con muchos penitentes y a lo mejor…

– Deja, deja, no te metas… de todas formas ¿sabes lo que te digo?

– Dime, compadre.

– Que hagan lo que quieran, que yo a las 12 voy a estar en El Sardinero, si La Bofetá entra a las 2 me tomo 2 “gintoni” y si entra a las 4 “po” me tomo 4.

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LA CONSEJERA ANTICAPIROTERA

la consejera anticapirotera

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

El artículo que la flamante Consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación escribió hace cinco años en un diario de Huelva (su ciudad natal) sobre la Semana Santa corrió ayer como la pólvora, el mismo día que recibía la cartera de su Consejería de manos de sus antecesores.

Como siempre que se ataca a la Semana Santa desde la política, los cofrades somos los más ofendidos del mundo, y eso lo sabe de sobra quien pone en circulación estas cosas cuando le conviene. Lo sabe el que decía lo del “equinoccio de primavera”, los que dijeron que como gobernaran quitarían la Semana Santa y todo aquel político que requiere notoriedad cuando no la tiene por su excelencia como gobernante. Lo saben, guardan este tipo de artículos y opiniones esperando el día de usarlas y consiguen lo que quieren, porque saben que saltamos. Ya hace casi dos años que lo hablábamos desde esta manigueta cuando nos referíamos a NO ENTRAR AL TRAPO.

Pero yendo directamente a la opinión de esta señora, aunque sea de hace años, nos parece que, sin quitarle la razón en alguna cosa que dice, la pierde toda desde el momento que, primero, generaliza y, segundo, escribe con tanta bilis. No sabemos lógicamente qué resentimiento hacia los cofrades y católicos le hace expresarse con esa animadversión a todo lo relacionado con nuestra Semana Santa, con calificativos despectivos a nuestra costumbre de conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, de la que, aparentemente, no tiene mucha idea, pues si conociera solo un poco no generalizaría tan injustamente. Quizá, puede ser, que buscara con su artículo el aplauso fácil de un cierto lector, cosa que alguna vez hemos hecho todos los que, profesionalmente o por amor al arte –como es nuestro caso-, opinamos por escrito.

Y luego, tras la tempestad, viene la guasa, que tampoco nos gusta a los cofrades, y seguro que hoy comenzarán a recibir en sus teléfonos inteligentes esos “memes” con los que tanto nos reímos, los típicos “tuits” con frases jocosas o los mensajes con arte (y esperemos que con respeto hacia la persona). De momento ya comentó un amigo ayer: “la mujer al final simplemente se justifica de las vacaciones de categoría que se pega en Semana Santa”, u otro que dijo: “tenebrosa dice… esta señora seguro que no ha visto la salida del Silencio desde dentro”. Lo que está claro es que es “anticapirotera”, sus razones tendrá, aunque ahora diga que el artículo no representa lo que piensa.

la consejera anticapirotera tuit

¡A ESTA ES!

a esta es

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Se presentó el cartel. Este año antes de lo habitual –no sé que tendrá Fitur, como si a nuestra Semana Santa le hiciesen falta más turistas todavía-, pero ya lo tenemos entre nosotros. Vaya por delante que a este maniguetero le gusta, y mucho.

Acierto del Consejo, bajo nuestro punto de vista, retransmitir la presentación por descarga continua (streaming), felicitando desde esta manigueta a Directo Producciones, por muchas cosas, pero sobre todo por su constancia y trabajo. Sabiendo que esto ocurría nos dispusimos a ver la presentación. Tras las palabras iniciales llega el momento y se desliza el damasco rojo. ¡Vaya! Lo primero que se viene a la mente es la Piedad de Murillo, recuerdo de cada visita al Museo. ¡Vaya! ¿Un cuadro de Murillo para anunciar la Semana Santa? Pero… pero.. ¡ese es mi Cristo! Dios mío, ¡es el Cristo de la Caridad! ¡Ohhh! y ¿la Virgen? ¡Anda! Es la Quinta Angustia, la que viste tan requetebién mi amigo Gerardo, vaya… vaya… lo miro, lo remiro… me gusta…

Fernando Vaquero ha hecho un gran cartel. Aquí no entendemos de diagonales barrocas, ni de arte en general; de técnicas pictóricas, ni de pintura en general; no entendemos de formatos, de lienzos, de óleos, pero sí entendemos de pelitos de punta, de emociones, de lo que llega y lo que no, y este cartel nos ha llegado. Enhorabuena al pintor, llevamos desde el sábado escuchando marchas sin parar y ha llegado un año más el espíritu de la Cuaresma (adelantada) a nuestra ciudad.

Ya se habla, se comenta, hay ganas, los amigos quieren charlar de cofradías, en la Hermandad comienzan los movimientos en Priostía, se establecen calendarios de Cuaresma, se huele, se palpa… Fernando Vaquero ha tocado el llamador del corazón, ha hecho que nos pongamos en el palo de la víspera y ha cumplido con lo que se le encargó, que es, ni más ni menos, que decirnos a todos los cofrades con sus pinceles: “¡A esta es!”.

CUENTAS DE HERMANDADES

cuentas de hermandades

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Cuando a uno le mandan este mensaje por mensajería instantánea al teléfono móvil (he intentado poner “este tuit por WhatsApp”, pero como que no…) la primera reacción es de incredulidad. ¡No puede ser! Seguidamente se acude a la cuenta oficial de la hermandad en cuestión y se comprueba que es cierto, hecho que provoca la apertura de ojos y boca hasta el extremo. Por cierto, la hermandad en cuestión tiene dos cuentas oficiales, una que se usó hasta junio de 2015 y otra creada a partir de noviembre del mismo año, al comprobarlo acudimos a consultar y, efectivamente,  hubo elecciones el 19 de octubre de dicho 2015.

La perplejidad es tal que ni siquiera se ocurren calificativos. Una hermandad que regala hacerse hermano y salir de nazareno por un año… pero… pero… ¡Dios mío! ¿Nunca vamos a dejar de sorprendernos? ¿Cuántos años y tras cuántos hechos llevamos diciendo que hemos perdido el norte? ¿Cuánto tiempo más vamos a seguir diciéndolo? Como decíamos hace unas semanas ¿Nadie hace nada? ¿Todo vale?

Este hecho nos lleva también a varias reflexiones, curiosamente casi todas con la palabra “cuenta” como nexo. La primera, sobre las cuentas de Twitter de las hermandades ya está hecha. Hay otra, que son las cuentas del Diputado Mayor de Gobierno, que teme perder minutos viendo que la nómina de la cofradía baja. Están las cuentas del Mayordomo, que piensa que, si pican 20 a la “oferta”, alguno quedará.

¿Y nadie se da cuenta que si no hay devoción lo demás no cuenta? Hay ciertos episodios en las hermandades que las autoridades deberían tener más en cuenta, pues quizá sea tarde cuando queramos darnos cuenta.

UN PASO DE PALIO

un paso de palio

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Comenzamos el 2019 con la misma cantinela que los últimos años, los mensajes de WhatsApp con el dibujo del niño costalero pero con el año cambiado, la gracieta de que las campanadas que valen son las del muñidor, algún chiste original de este año y, felicitaciones telefónicas aparte, la información cofrade cada vez más venida a menos, con periodistas afirmando que en algunos Besamanos de las Esperanzas las misas dominicales “espantaron” a mucha gente, o con noticias tan destacadas como que un actor secundario recientemente fallecido, conocido por un papel en una serie de TV de hace 20 años, iba a cumplir 25 años de antigüedad en alguna hermandad; o incluso que una concursante de Master Chef Junior  ha mostrado su amor por los titulares de una hermandad…

Muchos cofrades, según apreciamos desde esta manigueta -posición privilegiada- han dejado de consumir ya información cofrade, una consecuencia más del hartazgo generalizado, del que tantas veces (y las que nos quedan) hablamos. Ya no interesa, ya no vende, ya no saben qué noticias sacar a diario para llenar huecos inexistentes, no se habla de Dios en la información sobre nuestra Semana Santa, casi siempre de chismes y detalles irrelevantes, secundarios y hasta absurdos.

Quizá debamos aprovechar que un año nuevo comienza para pedirle a este 2019 que mejoremos en muchas cosas, que busquemos volver a la senda que estamos perdiendo y que es la única válida para no acabar con unas creencias y unas tradiciones seculares, que nos centremos en no perdernos en lo accesorio (aquello que tanto repetimos pero que seguimos haciendo) y que aprovechemos la palabra hermandad para hacerla verdad en todo su precioso significado.

Personalmente, como cofrade, le pido a este 2019, que cuando vea un paso de palio vuelva a recordarme a la Virgen María y que me emocione viéndolo marchar sin reparar en cómo se llama la marcha que suena, si lleva música o no, quien bordó su manto o siquiera en qué día de la Semana estoy. Un paso de palio, que vea a la Virgen en un paso de palio, solo eso.