TRADICIÓN SIN ORACIÓN

tradicion sin oracion

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

En muchas ocasiones estas reflexiones que desde la manigueta surgen son consecuencia de charlas entre cofrades en las que uno participa, conclusiones personales que resumen una buena tarde en la hermandad, en Twitter, en el grupo de WhatsApp o en el bar de la esquina. Y así ocurre en este caso.

Hablábamos de un tema ya más que tratado: la cantidad de actos, cultos y procesiones que tienen hoy día las hermandades, hasta el punto que para muchos miembros de junta resulta agotador acudir a todos a los que son invitados o deben representar a su hermandad, compromisos sociales que, por otra parte, nos hemos creado nosotros mismos. Esto lo comparábamos con el número de personas que acuden a la Iglesia a diario, o simplemente los domingos, y, realmente, hay algo que choca, que no concuerda, algo falla. No hay el mismo nivel de compromiso.

Muchos de los miles de nazarenos que desfilan en nuestra Semana Santa lo hacen por tradición y muchos hermanos que acuden a las funciones principales de sus hermandades con sus hijos lo hacen por tradición, porque sus padres lo hicieron con ellos. Está claro que hemos heredado una tradición que debemos conservar, pero estamos olvidando el fundamento de esta, convirtiendo en una afición o en una mera costumbre nuestros cimientos católicos y cristianos.

Y en este tema no podemos hacer responsable a la hermandad o a los profesores del colegio (si este es religioso), esto se aprende en casa, esto lo enseña papá y mamá. Salir de nazareno en tu hermandad puede ser una tradición que hay que cumplir, pero hacer una estación de penitencia es mucho más, el que no conoce aquello en lo que cree tiene desvirtuada su fe. Ir a la función principal con tus padres marcará una costumbre hacia tus titulares y hacia tu hermandad, pero no te debe hacer un forofo y sí un devoto. Salir de acólito el día que procesiona tu hermandad, al lado del paso, debe ser un orgullo de juventud, pero si no sabes el significado de lo que estás haciendo habrá sido en vano. Si te vistes de mantilla el Jueves Santo por tradición, con el mismo espíritu que si te vistieses de flamenca, mal asunto.

Desde la manigueta surgió una frase que puede resumir la idea de aquella conversación y de esta reflexión de hoy: Tradición sin oración es afición.

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