CARIDAD SIN HERMANDAD.

juanito

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades y las que ocurren fuera de ellas, que también se ven desde la manigueta.

Hay mucha caridad fuera de nuestras cofradías, incluso fuera de nuestra Iglesia.

El de la foto es una persona muy cercana a mi y no es cofrade. Aunque se crió en una familia profundamente cofrade nunca mostró demasiado apego a las hermandades. Tuvo relación con ellas profesionalmente un tiempo, lo que le sirvió para alejarse más aún de este mundo, aunque sus creencias permanecen intactas.

Su trabajo le permite dedicar parte de sus horas a los demás y decidió hace un tiempo entregarlo a los enfermos de cáncer. Lo vivió de cerca y se sensibilizó.

Hoy esta entrada la escribe él y no yo, pues hace unos días me mandaba este mensaje:

“Llevo toda la tarde tomando cervezas para asimilar. He llorado más de media hora sin parar. Hoy me ha tocado paliativos en el voluntariado, he entrado en la habitación y al preguntarle cómo estaba comentó la enferma: ‘a medias…’ Tras un momento de silencio levantó la mano mirando para los lados, se la cogí y me agarró fuerte pero sin fijar la vista en mí, al parecer veía más cosas por la expresión de su cara. Al poco tiempo se calmó, pero su mano apretó más fuerte y preguntó si estaba viva o muerta. Le respondí que viva y guapísima. Se quedó dormida y tranquila.

El tacto de su mano huesuda pero suave nunca lo olvidaré.

Experiencias que te hacen valorar más tu vida y te hacen ver que estamos aquí de paso.”

Hoy, desde esta ventana que se abre al mundo y en el día de tu santo, quiero felicitarte y deseo gritar fuerte que estoy orgulloso de ser tu hermano y de que Dios decidiera mandarte a nuestra familia. Te admiro y te quiero.

CENSORES NO, AUDITORES SÍ.

asesoria fiscal

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Los procesos electorales que se están viviendo en este año 2015, en muchos casos, nos están dejando ejemplos claros de las situaciones reales que vivimos las cofradías y que, por costumbre, no queremos cambiar o no queremos darnos cuenta de que es necesario un cambio.

El tema de la economía en las hermandades, desde hace ya tiempo, ha adquirido unos niveles de complejidad que necesita de unos mayordomos preparados en la materia y casi con horarios fijos más que el voluntarioso hermano que tenía buenas ideas y conocimiento exacto de donde se encontraban los posibles dentro de la nómina. Ya en el caso de hermandades con más de cinco o seis mil hermanos hablamos de palabras mayores. Nos llegamos a asustar cuando hablamos de millones de euros, ya sea en subvenciones (te la doy te la quito), en deudas, en gastos, en proyectos materiales o en presupuestos.

Por supuesto que una hermandad no es una empresa, no hace falta que yo lo diga, pero económicamente, hoy día, entiendo que sí son comparables. ¿Cuántas hay ya con administrativos y contables en sus TC2? ¿Desde cuándo fiscalmente se les trata como una empresa? ¿Cuánto dinero anualmente manejan entre todas ellas?

Oiga, esto es muy serio, estamos manejando el dinero de miles de hermanos y un patrimonio de siglos; por eso digo que ya no vale el voluntarioso hermano de mayordomo, hoy se buscan economistas y empresarios, contables y licenciados, asesores y gestores. Es la única manera.

De la misma manera ya no me valen los censores “voluntarios” y voluntariosos que entre los hermanos se eligen en el Cabildo General Ordinario y que nunca encuentran anomalías, no. Las cuentas de las hermandades tienen que estar censadas por personas o empresas independientes y preparadas que informen a los hermanos del estado económico real de cada hermandad en cada anualidad o al menos en cada legislatura. No se puede jugar más con las cuentas y el estado económico en cada proceso electoral de cada hermandad con más de una candidatura, a favor para ser reelegido (o junta continuista) o en contra si se opta al poder que no se tiene.

Censores no, auditores sí.

La humildad de arrodillarse.

corpus-christi-sevillaFoto: ABC de Sevilla

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

El pasado jueves, durante la Procesión del Corpus Christi, me fijé de manera especial, por una conversación de días antes, en las personas que hacen la genuflexión ante S.D.M. al paso de la Custodia. De memoria de otros años sabía que eran pocas, pero no suponía que fueran tan escasas como las que pude comprobar al detenerme en observarlo.

Siempre me enseñaron que ante la presencia del Señor tenía que arrodillarme, a no ser que verdaderamente tuviera un impedimento real y motivado para hacerlo. Esta genuflexión se entiende –me explicaban- como un gesto de humildad y de fe. Un gesto de humildad para reconocer que somos sus hijos y que somos realmente pequeños ante Él, entendiéndose como un gesto de soberbia el no hacerlo, un gesto de querer permanecer en igualdad. Y un gesto de fe (ya hablábamos de esto la semana pasada), porque si me arrodillo demuestro que verdaderamente creo que el Señor está presente. Entiendo que los que nos llamamos cristianos debemos dar testimonio de ello con nuestros actos, es a lo que nos llama la Iglesia constantemente, y el acto de arrodillarse ante la Hostia consagrada, haciéndolo con fe y humildad de corazón, es uno de los testimonios más vivos de nuestras creencias, pues demostramos que ahí está el Cuerpo de Cristo, que ya no es un trozo de pan.

No seré yo quien juzgue a las personas que no se arrodillan, pues cada uno tendrá sus motivos, pero la Iglesia indica que, en caso real de imposibilidad de arrodillarse (incapacidad física) se puede permanecer de pie, incluso sentado si no hay otra manera, pero en estos casos se debe hacer una inclinación de cabeza o reverencia. Pues mire usted, tampoco las vi entre la mayoría de los asistentes a la Procesión al paso de la Custodia.

Si a tan solo una persona que no se arrodilló animo con esta reflexión personal a hacerlo de corazón, con fe y humildad en próximas ocasiones, incluso durante la Consagración en la misa, me daré por satisfecho.

FE EN JESÚS

Procesion Corpus 06 Alberto49

Desde la manigueta se ve casi toda la cofradía, y aquí, asido a ella, uno reflexiona sobre las cosas que pasan en nuestras hermandades.

Hablábamos ayer unos amigos en amena tertulia, para más señas en “El Programa” de Ondaluz, sobre la festividad del Corpus Christi y su celebración en nuestra capital. Poníamos de relieve aquello bueno y menos bueno que tenía para nosotros actualmente la que fue la fiesta más grande de Sevilla durante siglos, como desgranó magistralmente minutos antes en las mismas pantallas Pablo Mestre.

Entre lo menos bueno destacábamos la falta de formación de muchos de los integrantes del cortejo y de muchos de los espectadores. Apostillaban los contertulios que más que falta de formación había falta de fe, y estoy totalmente de acuerdo, pero no pude expresarlo, pues los tiempos de la tele son los que son, pero para eso está, entre otros medios, este blog.

Estando de acuerdo en la falta de fe ante el Señor Sacramentado me hago varias preguntas: ¿La falta de fe puede venir por falta de formación? ¿Hay falta de fe por carencia de educación familiar? ¿Fe y formación van unidas? ¿Y fe y educación? Todas ellas me llevan a una conclusión: ¿Qué hacemos los padres de hoy día por transmitir a nuestros hijos los verdaderos valores que a nosotros nos legaron?

Puede que nos perdamos en analizar el público asistente, los integrantes del cortejo, la estructura del propio cortejo, las vísperas y miles de aspectos más, todo eso no solucionará nada si hemos perdido la fe en Jesús Sacramentado y Verdadero y solo creemos en tulipas, varales, bordados y cera.

Vamos a solucionar primero nuestra fe y a preocuparnos para que no muera, luego se solucionará la Procesión del Corpus sola. Seguro.